miércoles, 4 de mayo de 2011

La Adicción al Tabaco ¿Qué es?


La adicción al tabaco, es como cualquier otra adicción, un “hábito” o costumbre que la persona no puede abandonar por más que se lo proponga. Esto es producto del efecto de una sustancia que contiene el tabaco que es la nicotina. La nicotina produce tolerancia a ésta droga, produce dependencia (física y síquica) y también dependencia social. Cuando la persona deja de fumar se produce el síndrome de abstinencia, producto de la quita al organismo de la sustancia que producía en el mismo la adicción, y por la cual la persona persistía en el hábito o adicción producto de la conducta compulsiva a reiterar la acción que lleva a que el organismo tenga su dosis de sustancia adictiva nuevamente.


Cuando la persona deja de suministrarle al organismo las sustancias que contiene el tabaco, que tienen un efecto fuertemente estimulante, y también sedante del SNC (sistema nervioso central) se produce en ella como consecuencia el “síndrome de abstinencia” producto del cual el adicto al tabaco sufre de distintos síntomas a saber:

  • Dolor de cabeza (el más común de todos)
  • Deseo, ansia, compulsión(tensión que le exige física y psíquicamente fumar)
  • Puede sentir mareo (vértigo)
  • la persona siente irritación
  • Siente desequilibrio físico, esto se manifiesta comúnmente como temblor(de su cuerpo-del interior de su cuerpo)
  • Suelen temblar sus manos
  • La persona se siente rara
  • Comienza a percibir distintos los olores y sabores, como si se trataran de experiencias nuevas(las distingue en la mayor intensidad con que las percibe)
  • También hay pérdida de apetito, o aumento de éste producto de la ansiedad
  • A veces el malestar se manifiesta en su estómago (suele sentir náuseas o vómitos)
  • Siente que su aparato respiratorio le muestra la carencia del cigarrillo en forma de tos, carraspera, dolor, ardor
  • Siente aletargamiento, cansancio, debilidad
  • Suele sentir también sudor en las manos. 
  • Suele no saber qué hacer o donde poner sus manos, siente ansiedad por ello.


El síndrome de abstinencia aparece ya a las horas de dejar de fumar, y va in crescendo hasta tener un máximo aproximadamente entre el día y medio y los dos días y medio, desde la carencia del cigarrillo.


Por ello es muy importante que la persona esté preparada para esto, para así no ceder a la compulsión, a la ansiedad.  Va a contrarrestar esto haciendo ejercicios aunque le cuesten y mucho.  Una caminata es óptima.  Beber mucho líquido, rodearse de gente que no fuma.  Informar a sus amigos y conocidos, familiares y todo aquel que conozca y que esté cerca, de su decisión de no volver a fumar, para que se abstengan de hacerlo en su presencia. Y para que le incentiven a no volver a fumar.


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