En deportistas recreacionales o de elite, una correcta alimentación es fundamental para un óptimo desarrollo de la actividad física. Mediante la alimentación se pretende optimizar la perfomance del deportista en cuestión. Por esta razón, deben tener en cuenta algunas recomendaciones nutricionales previas al entrenamiento, durante y después de la actividad.
El primer paso para desarrollar un plan de alimentación para un deportista consiste en analizar sus hábitos y conductas alimentarias, asimismo evaluar sus gustos y preferencias de alimentos, como así también el consumo actual de los mismos. Además es relevante determinar el tipo entrenamiento que realiza (tipo, intensidad, frecuencia, duración, etc.) para estar en condiciones de establecer el gasto calórico que insume la actividad física en la persona.
Toda persona que realiza un deporte específico debe tener en cuenta algunas recomendaciones para optimizar su potencial:
▪Las comidas o alimentos a consumir previo al entrenamiento o competencia.
▪Las comidas o alimentos a consumir durante la actividad.
▪Las comidas a ingerir luego de la actividad.
▪ La hidratación antes, durante y luego del entrenamiento.
▪La composición corporal del deportista.
En relación a la ingesta previa al entrenamiento debe realizarse de 3 (tres) a 4 (cuatro) horas antes, ya que es fundamental dar tiempo al proceso de digestión. Los alimentos a consumir en esta etapa deben ser de fácil digestión como son las pastas (con salsas livianas, con poca materia grasa), arroz, panes, carnes magras, lácteos descremados, y bebidas específicas para una óptima hidratación. Se deben evitar los alimentos con alto contenido graso, alimentos muy azucarados, café y alcohol, ya que estos pueden producir deshidratación y diarreas osmóticas, entre otras manifestaciones de tipo clínico.
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Licenciada en Nutrición Romina Di Marco. PBA 041. Directora S.E.N.
Licenciada en Nutrición María Rocío Otero. PBA 017. Coordinadora S.E.N.
Grupo S.E.N. de Nutricionistas Colegiados
jueves, 7 de julio de 2011
Nutrición Deportiva
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miércoles, 6 de julio de 2011
Alimentación Durante el Invierno
En estos días experimentamos un descenso brusco de la temperatura, instalándose una ola de frío en gran parte de la República Argentina. Además de los recaudos que debemos tener para prevenir las enfermedades respiratorias, es importante poner atención en la alimentación y la actividad física.
Generalmente en la época estival, elegimos comidas y alimentos refrescantes y fríos, mientras que en el Invierno solemos recurrir a comidas más consistentes y “suculentas”. Asimismo, cuando el clima se va tornando cada vez más fresco decrecen las motivaciones para salir, es decir, las familias tienden a permanecer dentro de sus casas.
A su vez, con estas bajas temperaturas ambientales, nuestro organismo demanda mayor aporte energético para mantener la temperatura corporal a 37 grados centígrados.
Si bien todos los alimentos son fuente de energía, es importante consumir alimentos cuya fuente sean hidratos de carbono complejos, ya que son considerados como energéticos por excelencia. Dichos nutrientes se encuentran en la naturaleza en alguno de los siguientes alimentos: fideos, panes, harinas, legumbres, entre otros.
Las grasas también aportan energía, pero su consumo debe ser moderado, ya que un alto aporte en la alimentación diaria puede verse reflejado en un aumento del peso corporal del paciente.
Por lo tanto, para mantener un buen estado nutricional es necesario gozar de una dieta balanceada y equilibrada, controlando el consumo de grasas y azúcares.
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Lic. Romina Di Marco.
Licenciada en nutrición.
Colaboradora de Centro Psicológico Compartir
Generalmente en la época estival, elegimos comidas y alimentos refrescantes y fríos, mientras que en el Invierno solemos recurrir a comidas más consistentes y “suculentas”. Asimismo, cuando el clima se va tornando cada vez más fresco decrecen las motivaciones para salir, es decir, las familias tienden a permanecer dentro de sus casas.
A su vez, con estas bajas temperaturas ambientales, nuestro organismo demanda mayor aporte energético para mantener la temperatura corporal a 37 grados centígrados.
Si bien todos los alimentos son fuente de energía, es importante consumir alimentos cuya fuente sean hidratos de carbono complejos, ya que son considerados como energéticos por excelencia. Dichos nutrientes se encuentran en la naturaleza en alguno de los siguientes alimentos: fideos, panes, harinas, legumbres, entre otros.
Las grasas también aportan energía, pero su consumo debe ser moderado, ya que un alto aporte en la alimentación diaria puede verse reflejado en un aumento del peso corporal del paciente.
Por lo tanto, para mantener un buen estado nutricional es necesario gozar de una dieta balanceada y equilibrada, controlando el consumo de grasas y azúcares.
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Lic. Romina Di Marco.
Licenciada en nutrición.
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martes, 5 de julio de 2011
Mente Consciente e Inconsciente desde la Perspectiva Ericksoniana
El gran Milton Erickson padre de la hipnosis moderna distingue la unidad MENTE formada por dos estructuras funcionales o niveles: consciente e inconsciente.
Señala que: “los pacientes tienen problemas porque su programación consciente está limitando sus capacidades. La solución es ayudarlos a romper las limitaciones de sus actitudes conscientes para liberar su potencial inconsciente para la solución de sus problemas” (Erickson, M.H. ; y Rossi, E.L (1976) Hypnotic Realities. The Induction of Clinical Hipnosis and Forms of Indirect Sugestión. New York: Irvington).
Erickson busca facilitar el rompimiento de pautas limitantes aprendidas y la rigidez en sus actitudes diarias. La finalidad de su estrategia era comunicarse a nivel del consciente para que escuche el inconsciente y para esto se valía de métodos indirectos como metáforas, analogías, comunicación a dos niveles, etc.).
El inconsciente posee los recursos experienciales que se adquieren durante la vida. El cambio terapéutico se logra al reorganizar y reasociar las habilidades mentales de las personas para que se hagan disponibles en formas constructivas (Lankton, C.H, 1985; Elements of an Ericksonian Aproach. In Elements and Dimensions of an Erickson Approach, Ed. by S.R. Lankton, Ericksonian Monographs, Nº 1. New York: Brunner/Mazel).
Funcionalmente la mente consciente e inconsciente para los fines terapéuticos funcionan como dos entidades separadas.
En términos generales nuestra mente consciente nos permite darnos cuenta de las cosas, analiza, deduce, juzga; es racional y por tanto es también la que nos pone limitaciones. La mente inconsciente en cambio es el gran depósito de las experiencias de la vida y que luego se automatizan, no es rígida ni analítica; interpreta simbólica y metafóricamente. Mientras la mente consciente analiza las palabras racionalmente el inconsciente está mas atento a los significados no verbales (al cómo se dice).
La hipnosis procura utilizar los recursos inconscientes en donde subyace el cambio.
La mente posee pues dos entidades que funcionan integradamente y lo que se hace en terapia es integrar los aprendizajes conscientes con los inconscientes.
Para leer más de este tema haz clic aquí
Dr. Alberto Linares Tejada
Médico-Psicoterapeuta. Hipnoterapeuta.
Colaborador de Centro Psicológico Compartir.
psicomedico@yahoo.es
Señala que: “los pacientes tienen problemas porque su programación consciente está limitando sus capacidades. La solución es ayudarlos a romper las limitaciones de sus actitudes conscientes para liberar su potencial inconsciente para la solución de sus problemas” (Erickson, M.H. ; y Rossi, E.L (1976) Hypnotic Realities. The Induction of Clinical Hipnosis and Forms of Indirect Sugestión. New York: Irvington).
Erickson busca facilitar el rompimiento de pautas limitantes aprendidas y la rigidez en sus actitudes diarias. La finalidad de su estrategia era comunicarse a nivel del consciente para que escuche el inconsciente y para esto se valía de métodos indirectos como metáforas, analogías, comunicación a dos niveles, etc.).
El inconsciente posee los recursos experienciales que se adquieren durante la vida. El cambio terapéutico se logra al reorganizar y reasociar las habilidades mentales de las personas para que se hagan disponibles en formas constructivas (Lankton, C.H, 1985; Elements of an Ericksonian Aproach. In Elements and Dimensions of an Erickson Approach, Ed. by S.R. Lankton, Ericksonian Monographs, Nº 1. New York: Brunner/Mazel).
Funcionalmente la mente consciente e inconsciente para los fines terapéuticos funcionan como dos entidades separadas.
En términos generales nuestra mente consciente nos permite darnos cuenta de las cosas, analiza, deduce, juzga; es racional y por tanto es también la que nos pone limitaciones. La mente inconsciente en cambio es el gran depósito de las experiencias de la vida y que luego se automatizan, no es rígida ni analítica; interpreta simbólica y metafóricamente. Mientras la mente consciente analiza las palabras racionalmente el inconsciente está mas atento a los significados no verbales (al cómo se dice).
La hipnosis procura utilizar los recursos inconscientes en donde subyace el cambio.
La mente posee pues dos entidades que funcionan integradamente y lo que se hace en terapia es integrar los aprendizajes conscientes con los inconscientes.
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Dr. Alberto Linares Tejada
Médico-Psicoterapeuta. Hipnoterapeuta.
Colaborador de Centro Psicológico Compartir.
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lunes, 4 de julio de 2011
Neurosis Histérica
La NEUROSIS HISTÉRICA se ubica dentro de las llamadas psiconeurosis de transferencia. En su momento, se llamó de simulación porque imitaba síntomas de patologías de moda, como algunas veces lo fueron las epilepsias. El gran ataque histérico (a lo Charcot) era muy similar a las epilepsias conocidas como del Gran Mal.
Es a través de la histeria que surgen los conceptos más importantes del psicoanálisis. Para Freud todo el fenómeno histérico está determinado por el mecanismo de la defensa. El concepto de defensa, determinante de los fenómenos histéricos, es esencial en la conceptualización teórica que realiza Freud.
En Estudios sobre histeria, podemos vislumbrar en la obra de Freud el origen del psicoanálisis. Es en el tratamiento de las pacientes histéricas donde se produce el tránsito que va de la hipnosis a la sugestión, de la sugestión al apremio y del apremio a la asociación libre.
La característica de la histeria de conversión es la inervación somática, es decir la transformación de energía psíquica en respuesta orgánica. La conversión es el mecanismo de formación de síntomas prototípico de la histeria. Se trata de una energía libidinal que se transforma, se convierte en inervación somática. En 1896, Freud inaugura la asociación libre y describe a la defensa como un mecanismo inconsciente y como nódulo de la neurosis. Y ya habla de trauma sexual infantil. La investidura libidinal, desprendida de la representación, es trasladada a lo corporal. La representación deviene inconsciente y la investidura inervará a la representación que se tenga de un órgano somático.
Se diferencia de las neurosis actuales, porque estas últimas son la expresión directa de una investidura ( No ligada a representación alguna ) en el cuerpo, mortificándolo. Es decir que mientras en las neurosis actuales no hay mediación simbólica, en los síntomas conversivos el cuerpo expresa la representación reprimida.
Freud en un comienzo divide a la histeria en:
1) Histeria de retención: Se relaciona con la imposibilidad de abreacción (rememoración + reelaboración psíquica).
2) Histeria hipnoide: Brewer hace hincapié en esta. Dice que es un estado de inconsciencia similar al hipnoide (como los estados en los que entraba Ana O., cuando interactuaba con sus ensoñaciones). Y Freud dice que cuando un suceso se produce en este estado de consciencia hipnótico, esas representaciones forman grupos psíquicos separados a las demás representaciones de la consciencia. Y ahí se produce la disociación psíquica típica de la histeria.
3) Histeria de defensa: Freud dice que las dos primeras son siempre consecuencia de la de defensa. En la histeria de defensa se trata fundamentalmente de que ante una representación intolerable se provoca la defensa del yo y se induce a la represión.
Si bien Freud, menciona estos tres tipos de histeria, centra su trabajo en la de defensa (Freud se ocupa aquí de la etiología de la histeria como atribuible a un conflicto psíquico, en el que una representación intolerable provoca la defensa del Yo e induce a la represión).
Para leer más de este artículo haz clic aquí
Lic. Daniel A. Fernández – PSICÓLOGO
Es a través de la histeria que surgen los conceptos más importantes del psicoanálisis. Para Freud todo el fenómeno histérico está determinado por el mecanismo de la defensa. El concepto de defensa, determinante de los fenómenos histéricos, es esencial en la conceptualización teórica que realiza Freud.
En Estudios sobre histeria, podemos vislumbrar en la obra de Freud el origen del psicoanálisis. Es en el tratamiento de las pacientes histéricas donde se produce el tránsito que va de la hipnosis a la sugestión, de la sugestión al apremio y del apremio a la asociación libre.
La característica de la histeria de conversión es la inervación somática, es decir la transformación de energía psíquica en respuesta orgánica. La conversión es el mecanismo de formación de síntomas prototípico de la histeria. Se trata de una energía libidinal que se transforma, se convierte en inervación somática. En 1896, Freud inaugura la asociación libre y describe a la defensa como un mecanismo inconsciente y como nódulo de la neurosis. Y ya habla de trauma sexual infantil. La investidura libidinal, desprendida de la representación, es trasladada a lo corporal. La representación deviene inconsciente y la investidura inervará a la representación que se tenga de un órgano somático.
Se diferencia de las neurosis actuales, porque estas últimas son la expresión directa de una investidura ( No ligada a representación alguna ) en el cuerpo, mortificándolo. Es decir que mientras en las neurosis actuales no hay mediación simbólica, en los síntomas conversivos el cuerpo expresa la representación reprimida.
Freud en un comienzo divide a la histeria en:
1) Histeria de retención: Se relaciona con la imposibilidad de abreacción (rememoración + reelaboración psíquica).
2) Histeria hipnoide: Brewer hace hincapié en esta. Dice que es un estado de inconsciencia similar al hipnoide (como los estados en los que entraba Ana O., cuando interactuaba con sus ensoñaciones). Y Freud dice que cuando un suceso se produce en este estado de consciencia hipnótico, esas representaciones forman grupos psíquicos separados a las demás representaciones de la consciencia. Y ahí se produce la disociación psíquica típica de la histeria.
3) Histeria de defensa: Freud dice que las dos primeras son siempre consecuencia de la de defensa. En la histeria de defensa se trata fundamentalmente de que ante una representación intolerable se provoca la defensa del yo y se induce a la represión.
Si bien Freud, menciona estos tres tipos de histeria, centra su trabajo en la de defensa (Freud se ocupa aquí de la etiología de la histeria como atribuible a un conflicto psíquico, en el que una representación intolerable provoca la defensa del Yo e induce a la represión).
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Lic. Daniel A. Fernández – PSICÓLOGO
sábado, 2 de julio de 2011
Pérdida de realidad en la neurosis y en la psicosis
En un texto de 1924, titulado “La pérdida de la realidad en la neurosis y en la psicosis”, Freud nos alumbra al explicarnos cómo no sólo existe pérdida de realidad en la psicosis sino también en la neurosis. De esta manera, plantea una similitud entre ambas estructuras y expone las principales diferencias. A continuación, procuraré desarrollar de manera comprensible la esencia más rica del valiosísimo texto mencionado.
En principio, podríamos recordar que en la neurosis existe un conflicto entre el Yo y el Ello, donde el Yo está al servicio del Superyo y de la realidad. Y en cambio, la psicosis es un conflicto entre el Yo y el mundo externo, donde el Yo está al servicio del Ello. Planteada esta diferencia fundamental, podemos continuar ahora con nuestro desarrollo.
EN LA NEUROSIS:
En un primer paso: Se da un conflicto entre el yo y el Ello, donde el yo (al servicio de la realidad) va a reprimir una parte del Ello (una moción pulsional) por ser intolerable.
En un segundo paso: Aquí es cuando se da lo patológico en la neurosis. Con el fracaso de la represión, se da el retorno de lo reprimido y la formación sustitutiva (síntoma). La neurosis es el resultado de una represión fracasada.
Y es en este segundo paso cuando se da un aflojamiento del nexo con la realidad. Y la pérdida de realidad se manifiesta con el olvido (amnesia) de ese fragmento de realidad (hecho traumático) debido al cual se produjo la represión de la moción pulsional. Ese hecho traumático fue olvidado en el acto y se produjo la regresión a épocas anteriores más satisfactorias. Es decir que al no poder la libido hallar satisfacción en la realidad (por verse frustrada), buscó satisfacción en la fantasía (la que busca satisfacerse al modo antiguo) y se dio la regresión. Si el yo acepta ese modo de satisfacción antigua en el presente, se da la perversión; si no lo acepta surge la angustia como señal de alarma y se activa la represión. Luego, por el fracaso de la represión, se da el retorno de lo reprimido y así la formación sustitutiva (síntoma). Este síntoma va a ser una formación de compromiso entre la moción pulsional que buscaba satisfacerse y la represión. Y luego el yo continúa luchando contra el síntoma y se da el cuadro patológico de la neurosis. En la neurosis se evita, a modo de huida, un fragmento de la realidad. La neurosis no desmiente la realidad, se limita a no querer saber nada de ella.
La neurosis busca apoyarse en un trozo de realidad, no en el mismo trozo de realidad contra el cual tuvo que defenderse (hecho traumático) pero sí en otro sustituto y de valor simbólico.
EN LA PSICOSIS:
En un primer paso: El yo (al servicio del Ello) se retrae de una parte de la realidad. En este primer paso se arranca al Yo de la realidad. Este primer paso ya es patológico.
En un segundo paso: Aquí se tiende a restablecer la relación con la realidad, pero no a expensas de limitar al Ello sino por otro camino: por la creación de una realidad nueva (en base a los contenidos de Ello). En la psicosis se reconstruye una realidad nueva (en base a alucinaciones, delirios). La psicosis desmiente la realidad y procura sustituirla.
El nuevo mundo fantástico de la psicosis busca sustituir a la realidad exterior.
CONSIDERACIONES GENERALES:
Básicamente diremos que la causa común para que se desate una psiconeurosis o una psicosis es la frustración. Y tanto en neurosis como en psicosis se desarrolla una pérdida de realidad y una sustitución de la misma.
En la neurosis: La pérdida de realidad se produce cuando, ante el hecho frustrante, la escena traumática (parte de la realidad) deviene inconsciente tras actuar la represión. Y la sustitución de la realidad se produce cuando, tras el retorno de lo reprimido, se da una formación sustitutiva que se apoyará en otro hecho real distinto del traumático y que tendrá carácter simbólico (Por ejemplo: en el caso de Juanito se sustituye a “padre” por “caballo”).
En la psicosis: La pérdida de realidad se produce cuando ante el hecho frustrante el yo rechaza la realidad, se retrae de ella. Y se sustituye la realidad cuando se crea una realidad nueva y diferente en base a los contenidos del Ello (delirios, alucinaciones).
Una conducta normal, dirá Freud, que es aquella que no desmiente la realidad (como no la desmiente la neurosis) pero que sí procura modificarla (como lo procura la psicosis).
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Lic. Daniel A. Fernández
(PSICÓLOGO - PSICOANALISTA)
En principio, podríamos recordar que en la neurosis existe un conflicto entre el Yo y el Ello, donde el Yo está al servicio del Superyo y de la realidad. Y en cambio, la psicosis es un conflicto entre el Yo y el mundo externo, donde el Yo está al servicio del Ello. Planteada esta diferencia fundamental, podemos continuar ahora con nuestro desarrollo.
EN LA NEUROSIS:
En un primer paso: Se da un conflicto entre el yo y el Ello, donde el yo (al servicio de la realidad) va a reprimir una parte del Ello (una moción pulsional) por ser intolerable.
En un segundo paso: Aquí es cuando se da lo patológico en la neurosis. Con el fracaso de la represión, se da el retorno de lo reprimido y la formación sustitutiva (síntoma). La neurosis es el resultado de una represión fracasada.
Y es en este segundo paso cuando se da un aflojamiento del nexo con la realidad. Y la pérdida de realidad se manifiesta con el olvido (amnesia) de ese fragmento de realidad (hecho traumático) debido al cual se produjo la represión de la moción pulsional. Ese hecho traumático fue olvidado en el acto y se produjo la regresión a épocas anteriores más satisfactorias. Es decir que al no poder la libido hallar satisfacción en la realidad (por verse frustrada), buscó satisfacción en la fantasía (la que busca satisfacerse al modo antiguo) y se dio la regresión. Si el yo acepta ese modo de satisfacción antigua en el presente, se da la perversión; si no lo acepta surge la angustia como señal de alarma y se activa la represión. Luego, por el fracaso de la represión, se da el retorno de lo reprimido y así la formación sustitutiva (síntoma). Este síntoma va a ser una formación de compromiso entre la moción pulsional que buscaba satisfacerse y la represión. Y luego el yo continúa luchando contra el síntoma y se da el cuadro patológico de la neurosis. En la neurosis se evita, a modo de huida, un fragmento de la realidad. La neurosis no desmiente la realidad, se limita a no querer saber nada de ella.
La neurosis busca apoyarse en un trozo de realidad, no en el mismo trozo de realidad contra el cual tuvo que defenderse (hecho traumático) pero sí en otro sustituto y de valor simbólico.
EN LA PSICOSIS:
En un primer paso: El yo (al servicio del Ello) se retrae de una parte de la realidad. En este primer paso se arranca al Yo de la realidad. Este primer paso ya es patológico.
En un segundo paso: Aquí se tiende a restablecer la relación con la realidad, pero no a expensas de limitar al Ello sino por otro camino: por la creación de una realidad nueva (en base a los contenidos de Ello). En la psicosis se reconstruye una realidad nueva (en base a alucinaciones, delirios). La psicosis desmiente la realidad y procura sustituirla.
El nuevo mundo fantástico de la psicosis busca sustituir a la realidad exterior.
CONSIDERACIONES GENERALES:
Básicamente diremos que la causa común para que se desate una psiconeurosis o una psicosis es la frustración. Y tanto en neurosis como en psicosis se desarrolla una pérdida de realidad y una sustitución de la misma.
En la neurosis: La pérdida de realidad se produce cuando, ante el hecho frustrante, la escena traumática (parte de la realidad) deviene inconsciente tras actuar la represión. Y la sustitución de la realidad se produce cuando, tras el retorno de lo reprimido, se da una formación sustitutiva que se apoyará en otro hecho real distinto del traumático y que tendrá carácter simbólico (Por ejemplo: en el caso de Juanito se sustituye a “padre” por “caballo”).
En la psicosis: La pérdida de realidad se produce cuando ante el hecho frustrante el yo rechaza la realidad, se retrae de ella. Y se sustituye la realidad cuando se crea una realidad nueva y diferente en base a los contenidos del Ello (delirios, alucinaciones).
Una conducta normal, dirá Freud, que es aquella que no desmiente la realidad (como no la desmiente la neurosis) pero que sí procura modificarla (como lo procura la psicosis).
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Lic. Daniel A. Fernández
(PSICÓLOGO - PSICOANALISTA)
jueves, 30 de junio de 2011
Abuso Sexual: Denuncia, Pena y Reparación
Psicólogos y Abogados del Poder Judicial, lidiamos cotidianamente con la complejidad propia de un delito, cuyas particulares implicancias emocionales y legales nos obligan a profundizar en el campo teórico, a aunar esfuerzos en la faz práctica y a pensar de continuo acerca de cómo articular el trabajo de ambas disciplinas. Nos estamos refiriendo al abuso sexual .
El derecho castiga con pena, a través de la creación de una norma, definida como tipo penal, la puesta en peligro o lesión de intereses esenciales para la convivencia social, conocidos como bien jurídico. En este caso, en que el bien jurídico protegido tiene como protagonista al sexo, involucra confusiones entre lo ético y lo próvido, la moral y el derecho y entre el pecado y el delito (1).
En principio, creemos que la palabra abuso [ definida en el diccionario como.: acción y efecto de abusar y esta última como: usar mal o indebidamente de alguna cosa], ( 2 ) enuncia con cierta ambigüedad, al menos, o no alcanza a describir en toda su magnitud la diversidad de conductas tipificadas en la ley, que a su vez establece las diferentes penas ante la comisión de este tipo de delitos.
No nos detendremos aquí, en la cuestión de la imprecisión del significado del vocablo- que podrá ser motivo de un desarrollo posterior-, no obstante intentaremos una definición integrativa y nos remitiremos al marco legal, para luego centrarnos en el objetivo de este trabajo, cual es el inicio de la reparación emocional y legal en los casos de abuso, a través de la posibilidad de explicitación de la víctima y de la sanción del agresor .
Definición, Antecedentes y Estado Actual de la Cuestión
Desde el punto de vista psicológico, no podemos desconocer que el desarrollo de la sexualidad y la internalización de las normas, son constitutivas de la Subjetividad. Ya en Tres Ensayos Para Una Teoría Sexual (1905), Freud (3) hacía un recorrido por el camino evolutivo de la sexualidad, con el fin de demostrar que de él dependería el logro de la genitalidad y la ulterior vida sexual normal (pág1204) . A lo largo de toda su obra, y a partir del estudio de cuantiosos casos clínicos, advierte que la fijación a cualquiera de estas etapas daría lugar a desviaciones en el desarrollo y por ende a diversas patologías psíquicas.
En cuanto a cómo el Sujeto internaliza las pautas normativas y se inserta a la vida social, bástenos recordar al fundador del psicoanálisis cuando refiriéndose a la estructuración del superyó (1924) afirma: “....las cargas de objeto quedan abandonadas y sustituidas por identificaciones...”, es decir, cuando el complejo de Edipo sucumbe a la represión. ( 4 ).
Para leer más de este artículo haz clic aquí
Psic. Adriana N. Rossini - Dr. Daniel E. Rama
El derecho castiga con pena, a través de la creación de una norma, definida como tipo penal, la puesta en peligro o lesión de intereses esenciales para la convivencia social, conocidos como bien jurídico. En este caso, en que el bien jurídico protegido tiene como protagonista al sexo, involucra confusiones entre lo ético y lo próvido, la moral y el derecho y entre el pecado y el delito (1).
En principio, creemos que la palabra abuso [ definida en el diccionario como.: acción y efecto de abusar y esta última como: usar mal o indebidamente de alguna cosa], ( 2 ) enuncia con cierta ambigüedad, al menos, o no alcanza a describir en toda su magnitud la diversidad de conductas tipificadas en la ley, que a su vez establece las diferentes penas ante la comisión de este tipo de delitos.
No nos detendremos aquí, en la cuestión de la imprecisión del significado del vocablo- que podrá ser motivo de un desarrollo posterior-, no obstante intentaremos una definición integrativa y nos remitiremos al marco legal, para luego centrarnos en el objetivo de este trabajo, cual es el inicio de la reparación emocional y legal en los casos de abuso, a través de la posibilidad de explicitación de la víctima y de la sanción del agresor .
Definición, Antecedentes y Estado Actual de la Cuestión
Desde el punto de vista psicológico, no podemos desconocer que el desarrollo de la sexualidad y la internalización de las normas, son constitutivas de la Subjetividad. Ya en Tres Ensayos Para Una Teoría Sexual (1905), Freud (3) hacía un recorrido por el camino evolutivo de la sexualidad, con el fin de demostrar que de él dependería el logro de la genitalidad y la ulterior vida sexual normal (pág1204) . A lo largo de toda su obra, y a partir del estudio de cuantiosos casos clínicos, advierte que la fijación a cualquiera de estas etapas daría lugar a desviaciones en el desarrollo y por ende a diversas patologías psíquicas.
En cuanto a cómo el Sujeto internaliza las pautas normativas y se inserta a la vida social, bástenos recordar al fundador del psicoanálisis cuando refiriéndose a la estructuración del superyó (1924) afirma: “....las cargas de objeto quedan abandonadas y sustituidas por identificaciones...”, es decir, cuando el complejo de Edipo sucumbe a la represión. ( 4 ).
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miércoles, 29 de junio de 2011
La Crisis de la Mediana Edad
Aproximadamente entre los 40 y los 50 años es frecuente que aparezca lo que se ha dado en llamar la “crisis de la mediana edad”. En dicho momento se puede intentar escapar de una realidad que no nos gusta, de ahí que los divorcios aumenten. A las mujeres se les agota el tiempo de ser madres y sueñan con bebés.
El reloj biológico señala que el tiempo de la fertilidad se acaba. Se llega a la madurez y aparece la necesidad de evaluar lo que tenemos y lo que queremos, lo que soñábamos en la adolescencia y lo que hemos conseguido en la madurez. Tenemos ante nosotros la segunda mitad de la vida. La primera ya la hemos recorrido. Comenzamos a sentir los límites del tiempo, y esto nos conduce a evaluar lo que hemos hecho y lo que queremos hacer. Según el psicoanalista Erik Erikson, en esta crisis el ser humano necesita aceptarse a sí mismo. Si lo consigue, la segunda mitad de su vida será creativa y placentera; en caso contrario, los problemas le provocarán una neurosis en la que los síntomas de la insatisfacción se llevarán gran parte de sus energías.
Esta crisis de la mediana edad es un proceso a lo largo del cual se produce un conflicto interno que hay que resolver. En este momento de la vida, la persona se enfrenta a sus viejas ilusiones para averiguar qué sucedió con lo que había soñado ser y lo que había imaginado que iba a hacer. ¿Qué síntomas son los más habituales? Los más comunes son: aburrimiento, ansiedad, depresión, aislamiento y una relación de pareja distante o llena de malestar. La crisis de la mediana edad se produce, según explican algunos expertos, porque hay que enfrentarse a la idea de que la muerte es inevitable, lo cual nos hace sentir un poco solos.
También es importante, aunque más no sea a modo informativo, recordar brevemente algunos de los basamentos biológicos en los que se apoyaría esta llamada crisis de la mediada edad. Para ello habremos de mencionar algunas características en el hombre y en la mujer. Respecto a la mujer, podemos decir que el fenómeno biológico que acompaña la crisis en estudio es conocido como menopausia. Aquí aparecen cambios endócrinos. El ovario deja de funcionar normalmente y las hormonas sexuales, sobre todo los estrógenos, decrecen. Fisiológicamente hay atrofia genital que dificulta las relaciones sexuales, inestabilidad vasomotora con sofocos y crisis de sudoración, atrofia de los senos y pérdida de la elasticidad en la piel. A diferencia de la menopausia femenina, que ocurre después de una repentina caída de los niveles de estrógenos, se cree que el cambio entre los hombres se debe a una pérdida gradual de la testosterona, la hormona sexual masculina más potente. En el hombre, a este proceso equivalente al de la menopausia femenina lo llamamos andropausia. La condición puede aparecer en cualquier momento, aunque es más común entre los 45 y 50 años.
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Lic. Daniel A. Fernández – PSICÓLOGO
El reloj biológico señala que el tiempo de la fertilidad se acaba. Se llega a la madurez y aparece la necesidad de evaluar lo que tenemos y lo que queremos, lo que soñábamos en la adolescencia y lo que hemos conseguido en la madurez. Tenemos ante nosotros la segunda mitad de la vida. La primera ya la hemos recorrido. Comenzamos a sentir los límites del tiempo, y esto nos conduce a evaluar lo que hemos hecho y lo que queremos hacer. Según el psicoanalista Erik Erikson, en esta crisis el ser humano necesita aceptarse a sí mismo. Si lo consigue, la segunda mitad de su vida será creativa y placentera; en caso contrario, los problemas le provocarán una neurosis en la que los síntomas de la insatisfacción se llevarán gran parte de sus energías.
Esta crisis de la mediana edad es un proceso a lo largo del cual se produce un conflicto interno que hay que resolver. En este momento de la vida, la persona se enfrenta a sus viejas ilusiones para averiguar qué sucedió con lo que había soñado ser y lo que había imaginado que iba a hacer. ¿Qué síntomas son los más habituales? Los más comunes son: aburrimiento, ansiedad, depresión, aislamiento y una relación de pareja distante o llena de malestar. La crisis de la mediana edad se produce, según explican algunos expertos, porque hay que enfrentarse a la idea de que la muerte es inevitable, lo cual nos hace sentir un poco solos.
También es importante, aunque más no sea a modo informativo, recordar brevemente algunos de los basamentos biológicos en los que se apoyaría esta llamada crisis de la mediada edad. Para ello habremos de mencionar algunas características en el hombre y en la mujer. Respecto a la mujer, podemos decir que el fenómeno biológico que acompaña la crisis en estudio es conocido como menopausia. Aquí aparecen cambios endócrinos. El ovario deja de funcionar normalmente y las hormonas sexuales, sobre todo los estrógenos, decrecen. Fisiológicamente hay atrofia genital que dificulta las relaciones sexuales, inestabilidad vasomotora con sofocos y crisis de sudoración, atrofia de los senos y pérdida de la elasticidad en la piel. A diferencia de la menopausia femenina, que ocurre después de una repentina caída de los niveles de estrógenos, se cree que el cambio entre los hombres se debe a una pérdida gradual de la testosterona, la hormona sexual masculina más potente. En el hombre, a este proceso equivalente al de la menopausia femenina lo llamamos andropausia. La condición puede aparecer en cualquier momento, aunque es más común entre los 45 y 50 años.
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Lic. Daniel A. Fernández – PSICÓLOGO
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